Objetivos. La referencia para plantear nuestro camino

objetivo-jabega-socialEn un nuevo miércoles social he decidido hablar sobre algo que me parece importante, y en muchas ocasiones no nos planteamos. El post sale a colación de una charla con una colega de profesión. La rutina diaria nos sumerge en una serie de actividades que repetimos sin pensar. Muchas de ellas son acudir a trabajar/clase, comer, hacer deporte, dormir etc. Son necesarias y las tenemos interiorizadas. Están dentro de lo que llamamos zona de confort que son aquellas cosas que hacemos y conocemos, y por tanto tenemos asimiladas. Probablemente alguna de estas cosas  no nos gusten o no es todo lo que necesitamos, pero seguimos realizándolas por comodidad o necesidad. Llegados a este punto cabría preguntarse ¿Hacia dónde me lleva lo que hago hoy? ¿Hasta dónde quiero llegar? En las respuesta podremos adivinar si tenemos planteados o no unos objetivos.

¿Por qué tener objetivos?

Un objetivo es un propósito que nos proponemos a cumplir en un lapso de tiempo. Para llegar a ello es bueno que pueda ser medible y con tareas o actividades definidas que nos lleve a ello. Mucha gente dice que su objetivo es feliz, pero difícilmente lo conseguirán si no saben qué cosas concretas le producen la felicidad y cómo llegar a ese deseado estado de ánimo.  Si definimos un plan de acción que recoja todo aquello que nos acerque hacia lo que queremos daremos un paso adelante en la consecución de ese objetivo. Si además lo temporalizamos estableciendo fecha al proceso saldremos de la espiral de “lo haré mañana” sin dejar de pasar ni un día en aquello que pretendemos conseguir. Los objetivos por tanto deben ser:

  • Coherentes: tiene que estar alineado con las capacidades y motivaciones de la persona. Tienen que ser consecuentes con la escala de valores que tengamos
  • Comunicables: si no somos capaces de explicar los demás lo que queremos conseguir ¿Cómo vamos a tenerlo claro nosotros mismos? También debemos tener en cuenta que para cumplir algunos objetivos necesitaremos el apoyo de nuestro entorno para reforzar los avances que vayamos alcanzando.
  • Alcanzables: tiene que referirse a algo que podamos lograr, que por supuesto suponga un reto, pero dentro de la razonabilidad. Conocerse a uno mismo es la clave para saber que podemos conseguir, y a partir de ahí establecer nuevas metas de futuro.
  • Medibles: El objetivo tiene que ser cuantificable y estar asociado a un periodo de tiempo. Es la única forma de poder comprobar su cumplimiento. Fijar los indicadores que permitan obtener esta información es fundamental para medirlo y conocer desviaciones pasadas y futuras y la base de la mejora continua.

Resulta curioso que decidimos establecer objetivos cuando se presentan problemas, pero casi nunca nos lo planteamos como una forma de mejorar el bienestar del que ya gozamos. El conformismo y las responsabilidades diarias son razones que nos explican el motivo.

La importancia de establecer metas

El objetivo es la meta a la que aspiramos. Si no sabes a dónde vas da igual el camino que tomes. Si no te planteas lo que quieres lograr puede que tengas una gran sensación de vacío constante. No hablo de enormes metas, sino pequeñas cosas que nos podemos plantear como antesala a otras más complejas. Estos objetivos serán los que empujen cada mañana a hacer cosas con una irrefrenable sensación de autorrealización. Cuando consigues el resultado deseado entiendes que todo ha valido la pena. Para ello debes hacer lo siguiente:

  • Establecer un objetivo concreto a conseguir.
  • Descomponerlo en pequeños objetivos
  • Traducirlo en tareas a realizar

Un chaval decide retomar los estudios. Esto se descompone en pequeños objetivos como retomar contacto con el instituto, buscar una formación que le motive, o crear hábito de estudios. Para ello tendrá que realizar las siguientes tareas: consultar titulaciones, matricularse, acudir a clase y tomar apuntes.

¿Cómo desarrollamos los trabajadores sociales los objetivos?

El trabajo social trabaja constantemente con objetivos. Tanto si trabajamos en aumentar el bienestar como si respondemos a un problema concreto nos plateamos objetivos que reúnan las características arriba comentadas para establecer un plan de acción. Buen ejemplo de ello son estas entradas en la que os hablo de cómo diseñamos proyectos de impacto social o intervenciones con menores. A través de este tipo de planes de acción trabajamos objetivos complejos con conocimiento específico que da respuesta a la necesidad. Conocer bien cómo intervenir realidades complejas es fundamental para garantizar el éxito de la intervención.

La niñez y la adolescencia es una etapa clave para transmitir la necesidad de tener objetivos en la vida y la cultura del esfuerzo para que sigan con sus estudios y no caigan en conductas de riesgo. En estapas más adultas no podemos dejarnos llevar por la rutina diaria sin preguntarnos hasta donde queremos llegar.

Y tú ¿Qué objetivos tienes establecidos? ¿Te has planteado cómo llegar a tus metas? ¿Caemos sin querer en el conformismo? ¿Crees que es necesario contar con ayuda para lograrlos?

Fuentes imagen:

http://www.freepik.es/vector-gratis/iconoshttp://www.freepik.es/vector-gratis/mujer-de-negocios-feliz_835461.htm#term=meta&page=1&position=2-escolares-blancos-con-la-pizarra-de-fondo_923103.htm

Javier Espinosa
Javier Espinosa
Fundador de Jábega Social. Me define mi fuerte vocación por el Trabajo Social y la pasión por lo que hago. Desde mi empresa ayudo a impulsar el bienestar social de las personas.

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