Emprender: La búsqueda de una pasión profesional

Bajo este “pedazo” de título los amigos de Helsinki España contactaron conmigo la semana pasada para tratarlo en una formación destinada a jóvenes desempleados. Contaba con tiempo limitado para preparar mi intervención pero desde que me llamaron tuve claro que iba muy en la línea de mi historia personal y profesional. Tenía ante mí el reto de explicar en una hora lo que es la vocación y por qué elegir el emprendimiento como vía de empleo.  Era un reto que no quería dejar pasar y en el que merecía la pena profundizar. Me puse manos a la obra y hoy compartiré con vosotros parte del contenido que expuse.

En busca de la vocación.

En el análisis previo de mi propia historia tenía claro que en mi caso fui afortunado.  Eso no quiere decir que lo tuve fácil, sino que tuve la suerte de encontrar mi vocación desde muy pequeño. De la mano de una familiar muy querida me vino el impulso siendo muy pequeño de querer ayudar a los demás. Si bien es verdad que inicialmente no veía en ello mi camino profesional con el paso de los años tuve claro que en realidad era mi vocación. De esto os hablaba precisamente en la entrada conectando con mi vocación. ¿Pero cómo detectarla para quienes no la ven tan clara? Susan Biali, una médico de cabecera, lo resume en tres preguntas:

  • ¿Qué es lo que más te gusta? Aquello que harías aunque no te pagaran.
  • ¿En qué eres bueno? Tus características personales te convierten en alguien adecuado para ciertas tareas, aunque hay algunas que puedes desarrollar en el camino.
  • ¿Qué te gustaría hacer antes de morir? Objetivos vitales y metas que te harían sentirte autorealizado y orgulloso de ti mismo.

Respondiendo a estas tres preguntas puedes definir mejor o acercarte a tu vocación pero aplicado al empleo, como era en este caso, yo añadí una pregunta más:

  • ¿Cómo rentabilizar todo esto? Vivimos en una sociedad en la que para ser autónomos como personas debemos generar ganancias para subsistir. Ser idealista es genial siempre que podamos soñar con cabeza como explicaba en este  post.

Convertir la vocación en tu profesión

Realizado el anterior ejercicio, que es algo que lleva su tiempo, toca pensar en cómo llegar a ejercer en esa pasión. En este caso hablo desde mi propia experiencia. Para lograr trabajar en tu vocación me parecen fundamentales tres aspectos:

  1. Fijar un objetivo profesional: Tiene que ser concreto y realizable. A día de hoy puede ser muy lejano pero a través de nuestras acciones nos iremos acercando poco a poco. Desde hace más de 10 años quise trabajar con menores y familias y aportar mi visión a la disciplina sobre el tema.  En la actualidad ya he tenido experiencias con estos colectivos y estoy comenzando mi producción escrita. Todavía me queda para lograr plenamente mi objetivo pero me acerco diariamente a él.
  2. Enfrentarte a tus miedos: Todos tenemos miedos que nos paralizan pero la diferencia está en qué hacemos con ellos. Recuerdo cuando comencé a trabajar en el colegio de una barriada marginal (en mi caso no me gusta utilizar el eufemismo de riesgo de exclusión social) con la pierna recién operada, o años después  los primeros días en centros de menores con problemas de conducta. Me daba auténtico terror de qué podría pasar pero me daba igual por que sabía que me acercaba a lo que quería, y finalmente fueron dos de las grandes experiencias  positivas de mi vida. Cuantas cosas me habría perdido en la comodidad de entornos menos complicados.
  3. Actitud y constancia: Son siempre las claves del éxito. Sé que están muy manidas y repetidas como conceptos de psicología positiva pero es la realidad.  Durante un tiempo tuve una actitud algo negativa con las pocas posibilidades que ofrecía el sector social, y aunque siga pensando similar en algunos aspectos, en vez de centrarme de manera derrotista de lo mal que está todo me esforcé en ver posibilidades distintas. La constancia de tener mi vocación siempre en el horizonte me ha hecho trabajar de mi vocación y estar escribiendo hoy sobre ello.

Si el plan no funciona cambia el plan, pero no cambies la meta

La esencia de esta frase fue básicamente fue lo que me llevó a emprender. Estuve buscando mi hueco por cuenta ajena durante un tiempo pero vi que había otras posibilidades que se adaptaban mejor a mi persona y a lo que quería .Haber tomado esa decisión me acerca hoy día a mi vocación social de una manera potente. Eso no significa que haya cumplido todas mis expectativas sino más bien al contrario, este camino me acerca a objetivos que tenía de antes y a crear otros nuevos.

En mi caso emprender no es la finalidad sino el medio para ejercer mi pasión profesional que además me da la oportunidad de hacerlo de forma creativa. Conseguirlo es un proceso muy duro y difícil, pero bien merece la pena cuando comienzas a ver resultados.Fue todo un placer compartir estas y otras reflexiones con las jóvenes asistentes, y ahora hacerlo con vosotros que estáis leyendo esta entrada.

Y tú ¿Has encontrado tu vocación profesional? ¿Has conseguido ejercerla? ¿Cómo ha sido el proceso? Compartir vuestras vivencias e impresiones sobre lo escrito que bien merece un debate.

Fuentes:

Imagen digital descargada de freepik en el enlace: http://www.freepik.com/free-vector/businessman-with-a-bulb-in-the-head_1076202.htm#term=bombilla&page=1&position=23

Javier Espinosa
Javier Espinosa

Fundador de Jábega Social. Me define mi fuerte vocación por el Trabajo Social y la pasión por lo que hago. Desde mi empresa ayudo a impulsar el bienestar social de las personas.

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